
El juicio contra el ex presidente, Alberto Fujimori (primer plano a la izquierda), acusado de ser el autor intelectual de dos masacres, duró 16 meses en Perú.
Afp / El País
El ex mandatario peruano podría pasar 30 años en la cárcel si es hallado culpable. Tensión entre opositores y simpatizantes.
El ex presidente Alberto Fujimori, enjuiciado por la muerte de 25 personas en dos matanzas perpetradas durante su gobierno, cuenta las horas que faltan para que un tribunal de la Corte Suprema emita hoy un histórico veredicto, que se prevé tendrá repercusiones dentro y fuera de Perú.
El juicio a Fujimori de 16 meses es inédito, pues es la primera vez que un ex presidente constitucional es juzgado por violaciones a los derechos humanos en su propio país.
La Fiscalía pidió 30 años de cárcel para el ex mandatario por las matanzas de Barrios Altos (1991) y La Cantuta (1992), cometidas por el grupo Colina, un escuadrón de aniquilamiento del ejército que acusó a las víctimas -incluso un niño de 8 años – de ser terroristas.
Según una encuesta realizada por la Universidad Católica, un 64% de los peruanos cree que Fujimori es culpable, mientras un 25% lo considera inocente.
Fujimori también es acusado del secuestro del empresario Samuel Dyer y del periodista Gustavo Gorriti durante el autogolpe de 1992 que llevó al cierre del Congreso y las cortes de justicia.
La inminencia del fallo ha movilizado a las partes involucradas: los simpatizantes fujimoristas, y los familiares de las víctimas han convocado a sendas vigilias para pedir al tribunal, la absolución y la condena, respectivamente.
Los familiares de las víctimas, activistas de derechos humanos, y opositores de Fujimori esperan que sea condenado e invocan al tribunal a dar el mensaje de que ningún crimen quedará impune.
Los partidarios claman su inocencia y han advertido que si es condenado saldrán a las calles a protestar